mie 27a. Ordinario año Par (Id=669)

Antífona de Entrada

Sírveme de defensa, Dios mío, de roca y fortaleza salvadoras; ya que eres mi baluarte y mi refugio, acompáñame y guíame.

[Misa]

Oración Colecta

Oremos:
Señor nuestro, que prometiste venir y hacer tu morada en los corazones rectos y sinceros,
concédenos la rectitud y sinceridad de vida que nos hagan dignos de esa presencia tuya.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.

[Misa]

Primera Lectura

Reconocieron la gracia que me había sido dada

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Gálatas
2, 1-2.7-14

Queridos hermanos: Pasados catorce años, volví de nuevo a Jerusalén con Bernabé, llevando también a Tito. Regresé porque Dios me lo había revelado. Allí, en una reunión privada con los dirigentes, les expuse el Evangelio que predico a los paganos, no sea que tanto entonces como ahora me estuviera esforzando inútilmente. Al contrario, vieron que a mí se me había confiado la evangelización de los paganos, como a Pedro la de anunciarlo a los judíos; porque el mismo Dios que constituyó a Pedro apóstol de los judíos, me constituyó a mí apóstol de los paganos.
Así pues, Santiago, Pedro y Juan, considerados columnas de la Iglesia, reconocieron la gracia que Dios me había dado y nos dieron la mano a Bernabé y a mí en señal de perfecta unión: nosotros evangelizaríamos a los paganos y ellos a los judíos. Tan solo nos pidieron que nos preocupáramos por los pobres, cosa que he procurado cumplir con dedicación.
Pero cuando Pedro llegó a Antioquía, tuve que enfrentarme abiertamente con él, porque era digno de reprensión. En efecto, antes de que llegaran algunos judíos enviados por Santiago, Pedro comía con los paganos convertidos; pero, cuando éstos llegaron, Pedro empezó a apartarse de ellos por temor a los partidarios de la circuncisión. Los demás judíos convertidos imitaron su ejemplo, y hasta el mismo Bernabé se dejó arrastrar por aquella conducta contradictoria. Entonces, cuando vi que no procedía rectamente conforme a la verdad del Evangelio, dije a Pedro delante de todos:
"Si tú, que eres judío, vives como pagano y no como un judío, ¿por qué obligas a los paganos a comportarse como judíos?"
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 116, 1.2

Bendito sea el Señor.

Alaben al Señor todas las naciones, aclámenlo todos los pueblos.
Bendito sea el Señor.

Grande es su amor por nosotros y su fidelidad dura por siempre.
Bendito sea el Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Hemos recibido un espíritu de hijos, que nos hace exclamar: ¡Padre!
Aleluya.

Evangelio

Señor, enséñanos a orar

† Lectura del santo Evangelio según san Lucas
11, 1-4

Gloria a ti, Señor.

Un día Jesús estaba orando en cierto lugar. Cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo:
"Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos".
Jesús les dijo:
"Cuando oren, digan: Padre, santificado sea tu nombre, venga tu Reino, danos hoy nuestro pan de cada día y perdona nuestras ofensas, puesto que también nosotros perdonamos a todo el que nos ofende, y no nos dejes caer en la tentación".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Que este sacrificio, Señor, que vamos a ofrecerte, nos purifique y nos ayude a obtener la recompensa eterna, prometida a quienes cumplen tu voluntad.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

Jesús, buen samaritano

En verdad es justo darte gracias y deber nuestro alabarte, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, en todos los momentos y circunstancias de la vida, en la salud y en la enfermedad, en el sufrimiento y en el gozo, por tu siervo, Jesús, nuestro Redentor.
Porque él, en su vida terrena, pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el mal.
También hoy, como buen samaritano, se acerca a todo hombre que sufre en su cuerpo o en su espíritu, y cura sus heridas con el aceite del consuelo y el vino de la esperanza.
Por este don de tu gracia, incluso cuando nos vemos sumergidos en la noche del dolor, vislumbramos la luz pascual en tu Hijo, muerto y resucitado.
Por eso,
unidos a los ángeles y a los santos, cantamos a una voz el himno de tu gloria:
[Misa]

Antífona de la Comunión

Tanto amó Dios al mundo que le dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Señor, aviva cada vez más en nosotros el deseo de recibir este pan eucarístico, por medio del cual nos comunicas tú la vida verdadera.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén

[Misa]

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